En la antigua Roma, todas las vías del Lacio y de la Etruria confluían en la Vía Sacra, punto en el cual se reunían los romanos para hacer su comercio, sus fiestas y sus debates. Allí nace el FORO ROMANO desde el cual se arengaba al pueblo que decidía sus destinos. Poco a poco rodearon a aquel Foro obras maestras de arquitectura y de arte, palacios magníficos, esculturas jamás igualadas, y en medio de todas ellas Cesar Augusto erige una pequeña columna, el MILLIARUM AEREUM, que señala el punto inicial de las rutas del Imperio Romano.
A similitud de dicho Hito, el 5 de octubre del año 1935 con la presencia del entonces Presidente de la Nación, Agustín P. JUSTO, el Ministro de Obras Públicas de la Nación señor Manuel ALVARADO, el Presidente de la DIRECCION NACIONAL DE VIALIDAD, Ing° . Justiniano
ALLENDE POSSE y un numeroso grupo de legisladores, se inaugura frente al Congreso de la Nación el KILÓMETRO CERO de los Caminos Nacionales, Monolito que simboliza el punto de origen de las rutas del país.

El mismo es obra de los escultores José y Máximo FIORAVANTI, y se encuentra ubicado en la Plaza del Congreso, en la intersección virtual de la Avenida Rivadavia y la calle Hipólito Yrigoyen con las calles Montevideo y Virrey Cevallos respectivamente a semejanza del MILLIARUM AEREUM de la Roma antigua, cuya civilización fuera hacedora de caminos, obras maestras de la ingeniería de esa época.