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introducción
1912 alumnos.
24 escuelas.
14 Distritos.
“Desde nuestra Institución
abrimos caminos
no sólo para integrarlos físicamente al territorio,
abrimos caminos para incluirlos a la sociedad
con las mismas capacidades que todos los demás”.
En adhesión a las Políticas Educativas que lleva adelante
el Gobierno Nacional, estamos convencidos que la educación
es un derecho humano de ámbito federal, que debe respetar
las condiciones particulares de cada jurisdicción. Creemos
que la niñez es la etapa de mayor desarrollo en la formación
integral del ser humano, y por ello debemos brindarle las herramientas
imprescindibles para un presente y un futuro con amplias oportunidades,
eso nos impulsó a ser partícipes de esta tarea.
Con el propósito de promover
la inclusión social y la igualdad de oportunidades para los
niños, en Vialidad Nacional trabajamos desde hace más
de dos años en el Proyecto de “Padrinazgo de Escuelas
Rurales” diseminadas, por los lugares más recónditos
de nuestro país.
Las escuelas rurales en Argentina
lidian día a día contra la pobreza, el hambre, el
frío, el calor intenso, el fuerte viento. En zonas desoladas
son el núcleo de una sociedad olvidada. Alumnos y maestros
recorren a pie o a caballo largas distancias para llegar, y se esmeran
por no abandonar la escolaridad.
En Vialidad Nacional valoramos ese
esfuerzo y, aunque sabemos que es una tarea que presenta desafíos,
creemos que contribuir hace la diferencia en la vida de esos alumnos
y docentes.
Desde nuestra Institución abrimos
caminos no sólo para integrarlos físicamente al territorio,
abrimos caminos para incluirlos a la sociedad con las mismas capacidades
que todos los demás.
Plan de Acción.
Bajo la Administración del Ing. Nelson Periotti y a través
de una fluida relación entre los representantes de la Dirección
Nacional de Vialidad y los Distritos en las diferentes provincias,
el Proyecto de ayuda hacia las Escuelas Rurales se puso en marcha.
Los directivos de los establecimientos
rurales –representantes de todos los niños que están
a su cargo- hicieron llegar los pedidos de Apadrinamiento a los
Jefes de Distritos de Vialidad en sus provincias. A partir de la
aprobación del Administrador General, sólo restaba
comenzar a trabajar.
Acostumbrados a la soledad del lugar
y a la falta de visitas, en cada escuela los representantes de Vialidad
Nacional fueron recibidos con gran alegría y con muchas ganas
de colaborar.
Las necesidades observadas en las
escuelas son tantas y tan urgentes a la vez, que fue imprescindible
trabajar con urgencia, en forma coordinada y eficiente.
En su nuevo rol protagónico
en materia de formación de jóvenes, Vialidad Nacional
no sólo apoyó a los niños en materia de caminos.
Las grietas en las paredes, las filtraciones en techos y el peligro
de derrumbe constante en estos establecimientos educativos eran
el reflejo del paso del tiempo y las inclemencias climáticas,
por eso –luego de un exhaustivo relevamiento- todos ellos
fueron reparados. Además, en todos los casos, las escuelitas
recibieron alimentos no perecederos, libros, mapas y demás
material didáctico. Para cerrar el círculo y devolverles
el sentido de pertenencia a su Patria, muchas veces postergado,
se entregaron banderas Nacionales, Provinciales y de nuestra Institución.
El trabajo en conjunto nos impulsa
a continuar con este proyecto, no como protagonistas sino como colaboradores
para que los verdaderos actores -los niños- tengan una mejor
calidad educativa y calidad de vida. |