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1° Distrito . Buenos Aires

       

 

Reseña Histórica

Algunas referencias acerca de la creación de la Dirección Nacional de Vialidad; su protagonismo hasta el presente: y breves datos acerca de su principal Edificio Central.


El 30 de septiembre de 1932, se sancionó la Ley Nº 11.658, cuyo artículo 1º establecía que “Desde la promulgación de la presente ley, la actual repartición denominada Dirección General de Vialidad, constituirá una institución que será regida por las disposiciones de esta ley. Esta repartición se denominará DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD y tendrá su asiento en la Capital de la República”.
En 1933 –– año inicial de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD–– puede decirse que las obras viales comenzaban a tener ejecución con bases orgánicas y permanentes. La Ley 11.658 disponía un régimen de trabajo y los recursos con que habría de afrontarse. Por eso fue posible trazar planes de ejecución, que parecieron muy amplios, aunque más tarde se comprobó que resultaban escasos ante las reclamaciones legítimas de la población. La acumulación de recursos exigía lanzarse a la labor en forma intensa, utilizando las energías máximas del personal estimulado por el entonces Directorio, que ponía en la tarea todo su celo empeñoso y toda su capacidad.

A partir de ese momento, un largo y paulatino proceso organizativo permitió convertir a la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD en un organismo auténticamente federal –– con representación en todas las provincias argentinas –– creándose, primero secciones o seccionales, y luego distritos.
La conducción de la Repartición, y su plantel de ingenieros, técnicos, profesionales, empleados y obreros, funcionaba en la Ciudad de Buenos Aires, ocupando espacios físicos en distintos lugares, ya que todavía no se contaba con un edificio central para albergar toda la naciente y compleja estructura.

En 1942 es cuando empiezan a elaborarse los primeros proyectos para la construcción de una Casa Central. Alrededor del año 1943, las oficinas principales de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD estaban ubicadas en la calle San Martín 871 y Tres Sargentos, frente a las famosas Tiendas Harrod's.

Durante el ejercicio de 1943, mientras tanto, fue modificada en forma substancial la estructura de este Organismo, que conviene mencionar. La reforma involucró en primer término a los resortes directivos, a raíz de un decreto (Nº 2.743, del 14/07/43) por el cual el Superior Gobierno de la Nación dispuso el cese en sus actividades del ex Directorio, reemplazándolo en sus altas funciones por un Consejo de Administración, con lo que la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD pasó a denominarse ADMINISTRACIÓN GENERAL DE VIALIDAD NACIONAL. Integraron dicho Consejo, el Administrador General, el Ingeniero Jefe, el Inspector General y el Contador General, y durante su ejercicio fue aprobado el reglamento interno de la Secretaría General y encarados los diversos problemas relacionados con la marcha de la Repartición, que continuaba en un proceso de acentuado crecimiento en todos los aspectos de su accionar.

El 8 de agosto de 1945, fue colocada la piedra básica de la sede Central del Organismo en una ceremonia de destacados relieves. El acto se realizó en el lugar donde se alzaría el futuro edificio, aproximadamente frente al de los Ferrocarriles del Estado, en Puerto Nuevo.

El monumental edificio que muchos conocen, proyectado y construido sin lugar a dudas con visión de futuro, se inaugura –– parcialmente –– en 1952, con acceso por Av. Maipú 3; luego se habilitaría la entrada principal por Av. Comodoro Py 2002.

Poco tiempo después, al concluirse las obras y quedar definitivamente instaladas las oficinas del majestuoso edificio, se constituiría en uno de los más modernos con que contaba el Estado.

Transcurrían los años, siempre en imparable camino ascendente de la Repartición y fue, en el año 1958, cuando se recrea, por decirlo de alguna manera, la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD, a través del famoso Decreto Ley Nº 505/58, conservando su espíritu originario “introduciéndose las reformas necesarias para reemprender e intensificar la obra caminera en la medida adecuada a las exigencias de la economía nacional, que necesita con urgencia de vías de transporte fácil y económico”; en la norma, se contemplaban “también los intereses de las provincias, las que han sido escuchadas y han aportado éstas su concurso aprobando iniciativas concordantes con el concepto de sano federalismo que impera”; y se aseguraba “el ejercicio de la autarquía administrativa y financiera que permita a la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD desarrollar en forma metódica y continua, la labor que le ha sido encomendada”.

El Decreto Ley Nº 505/58, ratificado por la Ley Nº 14.467, en plena vigencia, tuvo varias normas complementarias, cuyos objetivos primordiales fueron siempre fortalecer el accionar de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD. Además, por Ley Nº 16.920 se determinó que “el gobierno y administración de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD, estará a cargo de un Administrador General”, quien será designado por el Poder Ejecutivo; y por Ley Nº 17.072, fue creado el cargo de Subadministrador General, “cuyo titular tendrá la misión de asistir y secundar al Administrador General y resolver los asuntos que éste le confíe”.

Tras superar muchas etapas difíciles y complicadas, por los avatares de la política, de gobiernos de diferente ideología y de origen militar, la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD pudo superar gravísimos escollos y, desde hace algo más de tres años, viene resurgiendo inconteniblemente y logrando un protagonismo que nunca nadie imaginó, por la inmensa cantidad de obras en ejecución, proyectadas y programadas a lo largo y a lo ancho del país; siendo también firmes pilares de semejantes emprendimientos los 24 DISTRITOS que, asimismo, desarrollan sus tareas específicas en las respectivas jurisdicciones con la responsabilidad y el entusiasmo que las circunstancias exigen.

Cabe recordar, que tras la desafortunada decisión gubernamental de transferir al Poder Judicial de la Nación, el edificio de Av. Comodoro Py 2002, mediante Decreto Nº 1.087/91, del 06/06/91, por Resolución Nº 299, del 04/03/92, del Ministro de Economía y Obras y Servicios Públicos, Dr. Domingo F. Cavallo, se transfiere a la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD el inmueble de Av. Pte. Julio A. Roca 734/38 y Chacabuco 337/43, para su sede Central.


Orígenes de las delegaciones de la Dirección nacional de Vialidad: secciones o seccionales y luego Distritos; El 1º Distrito (Buenos Aires) y el 25º.

 
En 1934, poco tiempo después de la creación de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD, comienzan a constituirse las denominadas Secciones: La 1ra. Sección “A” – Pilar, con asiento en esa localidad de la provincia de Buenos Aires, tenía a su cargo las obras del sector norte de la provincia; La 1ra. Sección “B” – Mercedes, con asiento en esa localidad de la provincia de Buenos Aires, tenía a su cargo las obras del sector centro de la provincia; y La 1ra. Sección “C” – Temperley, con asiento en esa localidad de la provincia de Buenos Aires, y jurisdicción sobre las obras del sector sud–este de la provincia.
Este organigrama se mantiene sin mayores variantes hasta alrededor de 1940, en que se producen algunos cambios: La 1ra. Sección “A” tiene su asiento en la Capital Federal; La 1ra. Sección “B” mantiene su operabilidad en Mercedes; y La 1ra. Sección “C” también tiene su sede en la Capital Federal, posiblemente en la Av. Álvarez Thomas, en inmediaciones del cruce de las vías del Ferrocarril Central Argentino (que fuera años después Ferrocarril General Bartolomé Mitre), ramal Retiro – José León Suárez.

Mientras tanto, iban surgiendo otras Secciones en diferentes provincias que paulatinamente crecían a un ritmo acelerado.

Es en 1942 que se diseña un ambicioso plan general de construcciones de edificios para las Secciones, viviendas para obreros camineros y, obviamente, para el de la sede Central.

Ya en 1946 empiezan a denominarse Distritos a las Secciones (o Seccionales, término que también se utilizaba) –– así como a las tres que se fusionarían: 1ras. Secciones que originariamente tuvieran sus asientos en Pilar “A”, Mercedes “B” y Temperley “C” (posteriormente Capital Federal “A”, Mercedes “B” y Capital Federal “C”); y después Capital Federal “A”, Mercedes “B” y Barracas “C”, convirtiéndose en dos ––; transformándose, en consecuencia, así: las 1ras. Secciones “A” y “B” constituyen el 1er. DISTRITO y la “C” pasa a ser 25º DISTRITO, que en conjunto abarcarían la jurisdicción de casi toda la provincia de Buenos Aires.

Finalmente, el 24 de febrero de 1948 se dispuso cambiar la designación de este modo: el ya denominado DISTRITO 1º “A” (que fuera Sección) pasa a llamarse DISTRITO 1º; y el también denominado DISTRITO 1º “B” (que fuera Sección) pasa a llamarse DISTRITO 25º.

El 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES), que funciona entonces en Av. Rivadavia 8981, Floresta, está ya en acelerado crecimiento; la entrada de vehículos estaba sobre la calle Yerbal; y el movimiento de personal que ingresaba para ser afectado a distintas tareas en la jurisdicción que comprendía, indicaba bien a las claras el protagonismo que iba adquiriendo esa Dependencia.

Mientras tanto, el 25º DISTRITO tiene su sede en San José 715, Monserrat, hasta el año 1954 en que se traslada a Casa Central, donde se le asigna un espacio físico en el 3er. piso, lugar que ocupó hasta promediar 1961 en que se produce la mudanza hacia Tte. de Fta. Benito Correa 1052/58, Dársena Sur, iniciándose el proceso para la fusión con el 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES).

En el segundo semestre de 1960 se desocupa totalmente el inmueble de Av. Rivadavia 8981, y la sede del 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES) es trasladada al monumental edificio de Retiro, ocupando el 7º piso; el parque automotor y la sección mecánica ligera de dicha Dependencia, en cambio, son ubicados en las instalaciones del Puente Nicolás Avellaneda, creándose allí, asimismo, un subtaller.

Aproximadamente a mediados de 1961, la sede del 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES) se cambia nuevamente, por imperiosas necesidades de mayor espacio y mejor desenvolvimiento, pasando a ocupar las instalaciones de la calle Tte. de Fta. Benito Correa 1052/58, Dársena Sur. En ese lugar, funcionaban también los talleres centrales, equipos, depósitos y almacenes, además de otras dependencias de la Casa Central.

Casi simultáneamente, como queda dicho más arriba, el 25º DISTRITO compartiría ese lugar; la fusión de ambos Distritos ya era un hecho, cuya compleja implementación culminaría a mediados de 1962. En consecuencia, a partir de ese momento existiría solamente el 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES), con jurisdicción en la mayor parte del territorio de la provincia de Buenos Aires (sobre el resto, tendría influencia el 19º DISTRITO (BAHÍA BLANCA)), absorbiendo aquél la totalidad del personal, equipos, movilidades, campamentos, etc., etc. del ex 25º DISTRITO.

El 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES), desde su creación, ejercía jurisdicción sobre las siguientes rutas, con la mención de los campamentos que comprendía: 5 (Luján, Suipacha, Alberti, 9 de Julio, Guanaco, Juan José Paso y Trenque Lauquen); 7 (San Andrés de Giles, Tres Sargentos, Chacabuco, Junín e intersección con la ruta 188); 8 (Kilómetro 30 – Muñiz, Solís, Arrecifes, Pergamino y Colón); 9 (Boulogne, Escobar, Campana, Zárate, Río Tala, San Pedro y Ramallo); 178 (Peyrano); y 188 (Erézcano y General Villegas). Además, existía un campamento en Ciudadela.

Tras fusionarse, pasan a integrar el 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES) los campamentos que pertenecieran al ex 25º DISTRITO y que son, con indicación previa de las rutas: 2 (Kilómetro 37 – Florencio Varela, Lezama, General Guido, Maipú, General Pirán, Kilómetro 360 – Vivoratá y Mar del Plata); 3 (Monte, Las Flores, Cacharí, Azul e intersección con la ruta 226); 200 (General Las Heras); 205 (Ezeiza, Vicente Casares, Lobos, Roque Pérez y Bolívar); 210 (Burzaco y Coronel Brandsen); 215 (Udaondo); y 226 (Kilómetro 5, Balcarce, Napaleofú y Tandil).

Así las cosas, el 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES) iba en constante crecimiento y había logrado una notable expansión jurisdiccional.

Ello motivó que se considerara seriamente, hacia fines de la década de los 60 y principios de la de los 70, la necesidad de encontrar un edificio más amplio, que permitiese albergar más cómodamente no sólo al personal –– por entonces de cerca de 1.000 personas –– sino también a la Jefatura y a las respectivas oficinas de todas las divisiones, secciones y áreas, los talleres diversos como mecánica, carpintería, herrería, electrotecnia, pintura, señalamiento, depósitos varios, etc., etc.

Fue así que un ex agente detecta un enorme edificio ubicado en la Av. General Paz al 12100, entre Av. Emilio Castro y Acasusso, en Mataderos, y que había sido construído durante el primer gobierno del General Juan Domingo Perón, hacia fines de la década del 50 destinado a terminal de ómnibus y trolebuses; estuvo abandonado muchos años y había pertenecido a la Corporación de Transportes (en liquidación). El referido ex agente tras proponerlo en el 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES) y en Casa Central de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD, comienza las indagaciones del caso, realiza los primeros contactos con las autoridades pertinentes y, tras complejas y prolongadas gestiones, se logra que se destine a ese edificio para la sede del 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES). Obviamente, fueron dificultosas las primeras tareas, toda vez que el edificio –– a pesar de no haber sido nunca habilitado –– estaba en estado calamitoso, había intrusos en algunos sectores del mismo y, sobre todo, había que acondicionarlo adecuadamente y proveerlo de todas las instalaciones para la finalidad perseguida.

Es entonces, que comenzó su ocupación paulatina a partir del mes de abril de 1971, trasladándose todos los bienes existentes en Tte. de Fta. Benito Correa 1052/58, lo que significó un enorme esfuerzo de la mayoría del personal, que celoso de la custodia de aquéllos puso de manifiesto su responsabilidad, cuidado y protección frente al enorme emprendimiento.

Así pasaron ya 35 años, desde que el principal Distrito de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD –– sin desmerecer de ninguna manera a los restantes 23 Distritos –– quedó instalado en un edificio que, merced a la gestión de su actual Jefe, Ing. Julio Jorge MEDINA y su equipo de colaboradores –– en los últimos cuatro años –– lo está modernizando en su totalidad, dotándolo de los mejores ambientes de confort, reconstruyendo sectores que jamás hubieran imaginado los muchos centenares de agentes viales que pasaron por sus instalaciones y mostrando al país como un ejemplo de que, cuando existe decisión, voluntad y coraje, se puede alcanzar el preciado objetivo de contar con una sede acorde con los tiempos que vivimos.

Quedan pendientes muchísimas anécdotas riquísimas para darlas a conocer, acerca de todo lo acontecido en el 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES), durante tantos años de existencia; pero el objetivo del presente trabajo era el de resumir brevemente su historia, a partir de la formación de esta gran Dependencia de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD, que alguna vez llegó a contar con una dotación de nada menos que 2.500 agentes (comprendiendo la sede y todos sus campamentos) en la época que se estaba construyendo el Complejo Ferro–Vial Zárate – Brazo Largo.

La ciclópea labor desarrollada por el 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES), en las últimas cinco décadas, obligaría a escribir cientos –– por no decir miles –– de carillas; pero baste señalar el trascendental protagonismo que tuvo en su jurisdicción –– la mayor parte del territorio de la provincia de Buenos Aires ––, en los largos tiempos de la construcción, conservación y mantenimiento de rutas a su cargo, antes de ser concesionadas por sistema de peaje varias de ellas, y posteriormente hasta la actualidad con las tareas específicas que requiere la atención de una red caminera de tanta importancia.

Héctor Ramón BADIÉ (*)

(*) Ingresó el 27 de junio de 1960 al 1er. DISTRITO (BUENOS AIRES), donde permaneció 34 años; desde octubre de 1994, pertenece a la UNIDAD DE AUDITORÍA INTERNA (CASA CENTRAL).

NOTA: Aportaron algunos datos para la elaboración de este trabajo, los siguientes ex agentes de la DIRECCIÓN NACIONAL DE VIALIDAD:

-Alberto Agapito Ricardo DÍAZ, que ingresó el 19 de enero de 1942.
-Osvaldo Juan María ALDANA, que ingresó el 8 de mayo de 1947.
-Raúl SERRANO, que ingresó el 8 de febrero de 1949.

 

 

 

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